¡Oh Dios mío, la visita al acuario fue absolutamente increíble! ¡Mis hijos y yo nos divertimos muchísimo! La forma en que el guía explicaba todos los datos sobre los peces era cautivadora incluso para los más pequeños. Había tanto que ver, especialmente los coloridos corales y los gigantescos tanques de peces que nos dejaron sin aliento. Nunca vi a mi pequeña Lisa tan emocionada por los calamares, ¡jaja! A veces se llenaba de gente, lo cual fue un inconveniente, pero aún así valió la pena cada minuto. Honestamente, la atmósfera allí es tan maravillosa... Me sentí como un niño de nuevo.