Reservé esto a última hora con un pequeño grupo de amigos y resultó ser una sorpresa muy agradable. Todo el recorrido parece una tranquila vuelta al mundo bajo el agua, desde la sección del mar Negro hasta las zonas del Pacífico, con diferentes sonidos e iluminación en cada área. Pasamos mucho tiempo observando a los tiburones deslizarse sobre nuestras cabezas y a los pingüinos papúa saltando por las rocas. La parte de la selva amazónica también es impresionante, con un aire cálido y húmedo y una vegetación densa que hace que te olvides de que estás bajo techo. El único inconveniente menor fue que se formó una pequeña cola en uno de los túneles, pero avanzó razonablemente rápido. El servicio de transporte desde el hotel llegó a tiempo e hizo que el día fuera muy fácil a pesar del calor del verano.