Viajeros del futuro, si están en Estambul con su pareja y no les apetece lidiar con los taxis, este servicio de coche privado es un alivio. Nuestro Mercedes Vito estaba impecable, con agua embotellada fría esperándonos, y el conductor de habla inglesa fue paciente cuando cambiamos nuestros planes un par de veces. Compartimos el vehículo con otra pareja, y los cuatro terminamos intercambiando consejos sobre lugares para visitar mientras viajábamos entre el aeropuerto y nuestro hotel, y luego a algunos paradas fotográficas primaverales. El único pequeño inconveniente fue un breve retraso en la recogida debido al tráfico, pero el conductor nos mantuvo informados por WhatsApp, así que nunca resultó estresante.